Nuestro proyecto político constituye una vertiente de la izquierda chilena que sintetiza una perspectiva de transformación arraigada en la tradición política del ideario libertario. Por libertario entendemos un conjunto de principios y valores que expresan los anhelos de emancipación del género humano basada en la autodeterminación y libertades plenas para alcanzar el mayor bienestar colectivo y superar la sociedad dividida en clases sociales. A partir de esto, definimos a grandes rasgos nuestro proyecto político como:

SOCIALISTA AUTOGESTIONARIO: Entendemos que la socialización del poder político y económico constituye un horizonte emancipatorio que guía nuestro actuar orientado a la superación de la sociedad de clases. La socialización económica involucra un proceso activo en que los seres humanos progresivamente organicen la economía por medio de la planificación de la misma, orientados al bienestar colectivo. Por otro lado, entendemos la socialización del poder político como un proceso activo de empoderamiento progresivo de la clase trabajadora que involucra la participación plena de los seres humanos en la vida social y en la toma de decisiones colectivas.

REVOLUCIONARIO, CON VOCACIÓN DE MAYORÍAS Y UNITARIO: Consideramos que el proceso político, económico y cultural orientado a la superación del capitalismo involucra la sustitución del orden de cosas actual. Este proceso se denomina revolución. Ella será posible sólo en la medida en que se constituyan mayorías sociales capaces de actuar unitariamente para alcanzarla.

FEMINISTA: Lo libertario es inherentemente feminista ya que aspira a conseguir una sociedad sin jerarquías sociales. Consideramos que el patriarcado es una forma de organización social que opera junto a la opresión de clases construida por el sistema capitalista. Sostenemos que el patriarcado opera desde hace siglos perpetuando divisiones de género, poniendo el género femenino subordinado a lo masculino y oprimiendo tanto a las mujeres como a cualquier expresión de feminidad. Una de las grandes expresiones del capitalismo-patriarcado es la división sexual del trabajo, en donde la contradicción capital trabajo golpea con mayor fuerza a las mujeres al no valorar económicamente el trabajo doméstico y de cuidados, asociando lo femenino a lo privado y por lo tanto a lo no valorado. Entendemos que la superación de este estado de cosas pasa por la organización de la clase trabajadora en conjunto con las mujeres y las diversas expresiones de la feminidad. Sólo de ese modo se podrá derrotar las divisiones y desigualdades perpetuadas en la actualidad.

ECOLOGISTA: Nuestro proyecto radica en el entendimiento de que la prosperidad del género humano es incompatible con la destrucción de la naturaleza y el medio ambiente. Así, sostenemos una concepción del cambio social y de la emancipación basada en la preservación de nuestros medios de producción y reproducción de la vida, la naturaleza y los bienes comunes.

PATRIÓTICO: Defendemos la autodeterminación de los pueblos y naciones, bajo un sincero espíritu internacionalista. Comprendemos los elementos constitutivos de la patria y nación, así como la existencia de los pueblos, como una dimensión social constituida en términos históricos y culturales específicos. Por ello, creemos que los procesos emancipatorios y revolucionarios deben considerar necesariamente las particularidades histórico-culturales en las cuales ellos se desarrollan. Sólo de esa manera, los y las revolucionarias podremos interpretar fielmente las aspiraciones de emancipación de los pueblos.

INTERNACIONALISTA: Creemos que es esencial establecer puentes de contacto político y coordinación continental con todas las fuerzas transformadoras, revolucionarias y anti- imperialistas. De ese modo, esperamos potenciar la interacción de los pueblos en todos los niveles (políticos, sociales y gubernamentales) para de ese modo abrir lazos con todas las fuerzas de liberación y, especialmente, con aquéllas del tercer mundo.

UNITARIO: Para lograr nuestros objetivos políticos, declaramos la necesidad imperiosa de unificar a todas las fuerzas sociales y políticas de cambio. Nuestra convicción es que dicha unidad no sólo debe girar en torno al objetivo de superar la sociedad de clases. Ella también debe articularse en torno a un programa político de cambios radicales, un instrumento partidario y una estrategia unitaria adaptable a la situación concreta.